13 julio 2008

Asociacion Colombiana de Bibliotecologos, ASCOLBI

(Discurso de Edgar Alan Delgado)

La historia de ASCOLBI está ligada estrechamente con la historia educativa y cultural del país. La creación de la Biblioteca Nacional de Colombia en 1777, en ese entonces Real Biblioteca Pública de Santafé de Bogotá, despertó la necesidad de implementar prácticas que condujesen a la organización y difusión de las obras allí custodiadas, con el fin de permitir el acceso público al conocimiento, no obstante que paradójicamente su fin originario era “cumplir la idea de don Francisco Moreno y Escandón, quién propuso como útil y necesario para el fomento de las letras, el establecimiento de una biblioteca pública, en la cual se deberían clasificar los libros que contenían doctrinas perjudiciales para el conocimiento y sabiduría de la sociedad” (www.bibliotecanacional.gov.co).


Para la organización de su acervo bibliográfico, la Biblioteca Nacional, desarrolló índices manuscritos y en tarjetas movibles sin las especificaciones técnicas que actualmente conocemos, pero construidos con el férreo compromiso de difusión de sus colecciones. Movidos entonces, por la necesidad de implementar técnicas propias del desarrollo bibliotecario internacional, en el año de 1936, la Biblioteca trae a Janeiro Brooks, Directora Adjunta del Columbus Memorial Library, para dictar un curso en procesos técnicos, al que asisten destacadas personalidades: Manuel José Forero, Monseñor Mario Germán Romero, Jaime Herrán Medina, Cecilia Jiménez Saravia, Marion Forero Nougués, Blanca Barberi, José Ignacio Perdomo Escobar, e Inés Carrizosa. El temario tratado giró especialmente en torno al sistema de clasificación de Dewey y a las reglas de catalogación de la ALA, adoptándose como resultado de este el Dewey para la organización de las colecciones y la aplicación de las reglas para la descripción bibliográfica. Esta acción formativa en el área fue continuada por José Manuel Forero.

Tiempo después, en consecuencia con el desarrollo de las bibliotecas universitarias y especializadas, surgió la necesidad de multiplicar la capacitación de los bibliotecarios para que pudiesen incorporar técnicas desarrolladas en otros países, especialmente los anglosajones. Y es en la década de los cincuenta del siglo XX, cuando el doctor Gaston Litton irrumpe en el escenario nacional, realizando cursos de formación para bibliotecarios en la Universidad Nacional, el Ministerio de Educación Nacional, el Departamento del Servicio Civil, la Biblioteca Nacional, y la Biblioteca Luis Ángel Arango. Extendiendo dicha capacitación a auxiliares de bibliotecas universitarias en Medellín.

Ello contribuyó a forjar el camino para la materialización de iniciativas institucionales que condujesen a la capacitación de bibliotecarios: la Escuela de Bibliotecarios de la Biblioteca Nacional en 1942; la Escuela de Biblioteconomía del Colegio Mayor de Cundinamarca en 1946, que dictó programas para bibliotecarios hasta 1954; la Escuela de Bibliotecología del Colegio Mayor de Cultura Femenina de Antioquia, con un programa de un año de duración ofrecido entre 1946 y 1959; la Escuela de Bibliotecología del Colegio Académico de Antioquia, que en 1960 abrió la Escuela de Humanidades y Bibliotecología la cual funcionó hasta 1967; la Escuela de Bibliotecología y Archivística de la Universidad Nacional en Bogotá, que creó en 1965 la Carrera de Bibliotecología y Archivística en la Facultad de Filosofía y Letras , programa que quedó en la sola iniciativa; la Escuela de Bibliotecarios del Colegio Universitario del Sagrado Corazón en Cali en 1967, con el programa de tecnología en bibliotecología en seis semestres, creado con la posibilidad de optar la licenciatura con un año más en la Escuela Interamericana de Bibliotecología; y, el programa de formación de bibliotecarios escolares del Departamento de Bibliotecología y Recursos Educativos de la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá, para formar en tres semestres peritos en bibliotecas escolares.

Iniciativas todas estas, que prepararon el terreno para que posteriormente los bibliotecarios optaran por la profesionalización de su práctica, matriculándose en los programas ofrecidos en Bogotá, Medellín y Armenia. Así, nace en 1956 la Escuela Interamericana de Bibliotecología de Medellín con Gaston Litton a la cabeza de sus fundadores, mientras que el programa de la Universidad de La Salle en Bogotá nace bajo la tutela del profesor León Jaime Zapata, quien con la influencia decisiva de Fray Alberto Lee, director del Archivo Nacional, crearon la primera escuela de bibliotecarios y archivistas con 22 alumnos en 1971. Dos años más tarde, en 1973, la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, inicia la Carrera de Bibliotecología, y en 1987 la Universidad del Quindío abre el programa en la modalidad virtual.

El entusiasmo por los cursos y programas despertó paralelamente la necesidad de unirse para emprender proyectos que potencializaran el desarrollo bibliotecario, así nacen asociaciones como: la Asociación de Bibliotecarios de Bogotá en 1942; la Asociación de Bibliotecarios de Barranquilla en 1947, impulsada a partir de un curso de dos meses que dictara Rubén Pérez Ortiz en la Universidad del Atlántico; la Asociación de Bibliotecarios de Antioquia en 1954, año en el que se inauguró la Biblioteca Pública Piloto de Medellín; la Asociación de Bibliotecarios Caldenses en 1958, liderada por Gloria Estrada Robledo, conformándose después en el Capítulo de Caldas de ASCOLBI; Bibliotecarios Agrícolas Colombianos en 1962, con un trabajo importante en el orden nacional con proyección internacional; el Colegio de Bibliotecarios Colombianos en 1963, que dio paso a la conformación de la Asociación de la Egresados de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia en 1968; y, la Asociación de Bibliotecarios Auxiliares de Colombia en 1976.

Pero detrás de estas realizaciones, está el trabajo denodado e incansablemente de muchas personas, entre quienes para la ocasión cabe mencionar sólo algunos de los pioneros del desarrollo bibliotecario colombiano: Daniel Samper Ortega a quien se le debe el actual edificio de la Biblioteca Nacional, inaugurado en 1938, y promotor de la serie de 100 libros de cultura colombiana titulada “Biblioteca aldeana de Colombia”; el ingeniero Enrique Uribe White, Director de la Biblioteca Nacional en la década de los 40, poeta y traductor; Cecilia Jiménez y Rubén Pérez Ortiz, que desde muy jóvenes fueron activistas en pro de los procesos de desarrollo bibliotecario; José Ignacio Bohórquez, especialista en clasificación y originador de interesantes aplicaciones del Dewey, pilar de ASCOLBI, editor del boletín, y promotor de bibliografías; Marion Forero Nougués, bibliotecaria en la Unión Panamericana quien con su doble nacionalidad estableció el puente bilingüe entre Colombia y Estados Unidos; Manuel José Forero, Jefe durante muchos años del Departamento de Procesos Técnicos de la Biblioteca Nacional , de cuya pluma brotaron los Estatutos de la primera Asociación de Bibliotecarios de Bogotá.

En este sucinto panorama, que por sumario omite muchos nombres, hechos y realizaciones, germina también en 1958 la Asociación Colombiana de Bibliotecarios –ASCOLBI–, como resultado de las Primeras Jornadas Bibliotecológicas en 1954 y desde el germen de la Asociación de Bibliotecarios de Bogotá. Las Primeras Jornadas, acontecimiento muy destacado de la primera mitad de siglo pasado en donde participaron 160 bibliotecarios, se lograron gracias al apoyo de Guillermo Hernández de Alba, Director de la Biblioteca Nacional, y al entusiasmo de quienes reclamaban estos espacios para ventilar los problemas del país relacionados con la práctica bibliotecaria.

Fue entonces, cuando luego de un par de años de reiterados empeños, se reunieron el 30 de noviembre de 1956, en la Sala José Eusebio Caro de la Biblioteca Nacional, la primera Asamblea de ASCOLBI, bajo la presidencia del padre José Rafael Arboleda, quien encabezaba la comisión organizadora responsable de la redacción de los Estatutos: 87 votos de los socios fundadores dieron vida a la Asociación. La personería jurídica fue solicitada con la presentación de las actas de las asambleas de 1956 y 1957 ante el Ministerio de Justicia, que la concedió mediante la Resolución No. 3916 del 23 de diciembre de 1958. En la conformación de la primera Junta Directiva de 1957, fueron elegidos: Blanca Barbieri, Presidenta; Rubén Pérez Ortiz, Vicepresidente; Cecilia Jiménez Saravia, Secretaria; Ángela Hernández, Tesorera; Ernesto Delgado, Vocal de Propaganda; y José Ignacio Bohórquez, Vocal de Publicaciones.

Desde sus orígenes ASCOLBI se caracterizó por una presencia activa en el desarrollo bibliotecario y cultural del país. Para extender su presencia nacional creó en los años setenta seccionales en la Región Central (Cundinamarca, Boyacá y Meta), Valle, Costa Atlántica y Antioquia, así como Capítulos y Divisiones como la División de Bibliotecas Agrícolas Colombianas y la División de Bibliotecas escolares. Promovió varias iniciativas legales como el Decreto Legislativo No. 349 de 1957 donde se fijó la nomenclatura de los cargos de bibliotecarios en la administración pública nacional, el Proyecto de Decreto sobre el escalafón de la profesión bibliotecaria en 1958, y la Ley 11 de 1979 que reconoció el ejercicio de la profesión de bibliotecólogo en Colombia. Además de sus nutridas relaciones con el Gobierno y entidades culturales, y la participación en eventos nacionales e internacionales.

ASCOLBI fue promotora y organizadora de la Primera Semana Nacional de la Biblioteca en Colombia, programando entre el 16 y el 23 de abril de 1959 la celebración de la “Semana Nacional de la Biblioteca y el Libro”, en la cual se celebraron actos religiosos, sociales y culturales, clausurándola con el día del bibliotecario, estatuido en 1958 por la Junta Directiva en su reunión No. 30 en conmemoración a la muerte de Cervantes, el día de la Academias de la Lengua y el fallecimiento de Shakespeare. Desde ese entonces se programa este evento para celebrar la semana del bibliotecario colombiano. Dicha semana fue paralelamente celebrada con actos similares en Medellín, Cali, Barranquilla y Manizales.

ASCOLBI estimuló y en algunos casos participó directamente en la creación de bibliotecas; gestionó la dotación de colecciones en la Cárcel Modelo, en la Picota y en la Isla Prisión Gorgona. También se enfocó la acción de ASCOLBI hacia las bibliotecas públicas, creando concursos en los que participaban Consejos Municipales o Juntas de Acción comunal, comprometiéndose a destinar el local para las Bibliotecas, dotarlos de los muebles necesarios, apropiar partida para la adquisición de obras y nombrar al bibliotecario. Producto de ello, se hizo merecedora del primer concurso la Biblioteca Comunal ASCOLBI del Barrio Marsella en 1967. En 1968 se le adjudicó a la Biblioteca del Barrio Santa Isabel de Bogotá con el nombre de Biblioteca Pública “Manuel del Socorro Rodríguez”. También recibieron los beneficios del concurso la Biblioteca Comunal ASCOLBI en el Barrio La Despensa de Soacha en 1969, y la Biblioteca Pública Municipal de Pueblorrico (Antioquia).

Este ejemplo jalonado por la Semana Nacional de la Biblioteca, contribuyó para que entidades oficiales, planteles de educación e instituciones privadas se animaran, dentro de los actos de celebración de la Semana, a inaugurar bibliotecas, presentarlas restauradas y abrirlas al servicio.

En el terreno editorial de ASCOLBI, cabe destacar el Boletín de la Asociación Colombiana de Bibliotecarios, cuyo no. 1 aparece a la luz pública en marzo de 1957 bajo la dirección de la Comisión integrada por José Ignacio Bohórquez, Marion Forero, Luis Florén, José Manuel Pérez Ayala y Fernando Rodríguez; la Página Mensual, que luego apareció con el nombre de Carta del Bibliotecario; la Colección de “publicaciones de ASCOLBI”, bajo cuyo nombre se publicaron de Gaston Litton “La formación profesional del bibliotecario y el Fondo Universitario Nacional de Colombia”, “Los libros que leyó Bolívar” de Alberto Miramón, “La importancia de la biblioteca científica para el progreso de la Investigación” por Jesús Emilio Ramírez, entre otras; y la Revista ASCOLBI aparecida en 1988 bajo la dirección de Isabel Forero de Moreno y la Coordinación editorial de Camilo Rojas León.

Para concluir, si me lo permiten, quisiera encerrar en dos períodos el devenir de ASCOLBI en estos 50 años: el primero, con la delimitación que Gaston Litton hiciese cuando a la pregunta en la entrevista aludida arriba: ¿Qué proceso ha observado usted en la bibliotecología?, respondiera que el período comprendido entre 1956-1986, se caracterizó por una dinámica activa del desarrollo profesional con la creación de tres facultades de bibliotecología, el desarrollo del sector bibliotecario especialmente en el universitario y el especializado, la construcción de varios edificios de bibliotecas universitarias, y el aumento de matrículas de universitarios en 400.000, quienes fueron los primeros beneficiarios del desarrollo del sector. En este período, ASCOLBI jugó un papel protagónico en las transformaciones que sucedieron.

Podríamos hablar consecuentemente de un segundo período comprendido entre 1987-2007, donde se ha observado un creciente desarrollo de servicios e infraestructuras físicas de bibliotecas universitarias y públicas colocándolas como entidades ejemplares en el contexto internacional, la consolidación de la profesionalización de la carrera de bibliotecología con el aumento de estudiantes y graduados, el mayor reconocimiento social del bibliotecólogo, y el desarrollo del sistema de bibliotecas públicas reconocido internacionalmente; sucesos que han fructificado por la inercia del desarrollo emprendido en las primeras décadas, y por la acción individual de personas o redes de bibliotecas quienes en menor medida han contado con la participación activa de asociaciones profesionales. Y es justamente en este aspecto donde se presenta la mayor debilidad, lo cual no ha favorecido un desarrollo más acelerado y acorde a los cambios que día tras día demanda la sociedad de nosotros.

Es nuestra responsabilidad social para con el país y con la ciencia emprender el camino que nos lleve a encumbrar a ASCOLBI en el sitial que ha merecido, y que merece ocupar en los próximos años y, en consecuencia, los invito a que unamos fuerzas y recojamos con grandeza el legado que nos han dejado desde antaño aquellos visionarios que le apostaron por un ideal de cuyo fruto hoy recogemos dádivas y honores. Llegó la hora de trabajar unidos y bajo las misma bandera, y nada mejor para la ocasión que recordar el texto del Coro del Himno de ASOLBI compuesto por el poeta, declamador y músico Jorge Enrique Nossa, aprobado oficialmente en Asamblea de 1973:

“Adelante legión victoriosa,
Portadora de noble creencia,
a tu paso se aleja la sombra
con los rayos de luz de la ciencia.

Por la gracia del libro sapiente,
Cabe el mundo en la mano del hombre
si lo guiamos con fe del que siente
que trasmite el milagro que asombre”

Mil gracias

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PREMIO RUBEN PEREZ ORTIZ

Ganadores del Premio Nacional de Bibliotecología Rubén Pérez Ortiz 2015-2016

Jueves, 05 Mayo 2016 18:50, en: Noticias

El día viernes 22 de abril de 2016, en el Auditorio Aurelio Arturo de la Biblioteca Nacional de Colombia, se llevó a cabo la ceremonia del Premio Nacional de Bibliotecología Rubén Pérez Ortiz 2015-2016, en cada una de las cinco categorías que lo conforman y la Beca estudiantil otorgada por Ascolbi e Infoestratégica.


Según lo dispuesto en el Acuerdo 001 del 2015 del Colegio Colombiano de Bibliotecología (Ascolbi), por medio del cual se convocaba a la comunidad bibliotecológica colombiana a presentar sus postulaciones al Premio Nacional de Bibliotecología Rubén Pérez Ortiz 2015-2016, y luego de la respectiva deliberación realizada el día 7 de abril de 2016 por parte del jurado del Premio, conformado por los bibliotecólogos: Carlos Zapata, Nohelía Ríos, Héctor José Rodríguez y Nelson Enrique Veloza, se seleccionaron como ganadores a los siguientes postulados:


Ganadores del Premio Nacional de Bibliotecología Rubén Pérez Ortiz 2015-2016

Vida y obraJosé Arias Ordóñez
Bibliotecólogo destacadoMartha Helena Arango de Villegas y José Daniel Moncada Patiño
Institución destacadaGrupo G8 Bibliotecas de Instituciones de Educación Superior de Medellín
Bibliotecario destacadoGuillermo Carlos Vásquez Sepúlveda
Mejor artículo de investigaciónAlejandro Uribe Tirado y Mónica Pinto
Beca estudiantilMónica Páez Sierra 
Beca estudiantil 

A continuación se describe la principal información de los y las ganadoras:

1. Vida y obra: 

José Arias Ordóñez

Jose Arias Ordoñez
En reconocimiento a su trayectoria profesional y personal, dedicación permanente de su vida al ejercicio laboral, a su invaluable contribución en la formación de profesionales y al desarrollo de la bibliotecología en el país, el Colegio Colombiano de Bibliotecología (Ascolbi) otorgó el Premio Nacional de Bibliotecología Rubén Pérez Ortiz en la categoría Vida y Obra al bibliotecólogo José Arias Ordóñez.
El 11 de marzo de 2016 se recibió en la oficina de Ascolbi la propuesta de la bibliotecóloga Luz Ángela González, en donde postula al Premio Rubén Pérez Ortiz en la categoría Vida y obra al Dr. José Arias Ordoñez. En esta postulación se resaltan los servicios prestados a la comunidad desde su graduación en el año 1964 y en sus 52 años de ejercicio profesional liderando múltiples proyectos de desarrollo bibliotecario, académico, investigativo y editorial que han impulsado el desarrollo de nuestra profesión.
Se destacan algunos aspectos de su curriculum vitae:
  • Entre 1972 y 1989 fue miembro de la división y fomento bibliotecario del ICFES liderando grandes iniciativas como la conformación de la primera Lista de Encabezamiento de Materias LEMB, generó la normalización de la documentación para Colombia en 1972 con norma ISO/ICONTEC, creó el Catálogo Colectivo Nacional de Publicaciones Periódicas.
  • Entre 1997 y 2004 fue director del Departamento de Ciencia de la Información en la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Universidad Javeriana sede Bogotá. Allí fundó la Revista Interamericana de Nuevas Tecnologías de la Información y la Revista Bibliotecas y Tecnologías de la Información.
  • Se desempeñó como asesor de la UNESCO en cuatro líneas, en una de ellas como experto para el diseño de una Red Latinoamericana de Libre Circulación de Documentos, También fue asesor de la OEA en Washington, asesor de la OMS para el desarrollo de bibliotecas hospitalarias, entre otros.
  • Durante su trayecto profesional, participado activamente en las asociaciones gremiales teniendo cargos como Presidente del Colegio Colombiano de Bibliotecarios, miembro fundador de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia –ACEACE-, Presidente de la Federación Internacional de Documentación para América Latina FID / CLA, Presidente de la Asociación Colombiana de Informática ACCIO, entre otros.
  • Se ha destacado en el ejercicio docente durante largos años en el área de bibliotecología y documentación.
  • Durante su trayectoria profesional y gracias a sus logros obtenidos, ha sido merecedor de diferentes premios como: Premio CREI de plata del Centro Regional del IBI para la enseñanza de la informática otorgado en Madrid, distinción Botón de Oro como mejor funcionario del ICFES, premio Luis Floren Lozano al Mejor Egresado de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia otorgado por ASEIBI, Docente destacado concedido por la PONTIFICIE universidad Javeriana, entre otros.
  • El Dr. Arias ha ostentado algunos cargos honorarios y ha sido invitado de honor en visitas oficiales a prestigiosas instituciones alrededor del mundo en países como Francia, Inglaterra, Italia, España y Estados Unidos.
  • Su producción académica es notable y supera los ciento cincuenta documentos entre artículos, ponencias, documentos técnicos, capítulos de libros y libros.
Así mismo, el bibliotecólogo Héctor José Rodríguez, presidente del Consejo Nacional de Bibliotecología, hizo entrega oficial de la tarjeta profesional 001 otorgada al Dr. Arias en el año 1989 como el primer egresado en bibliotecología con tarjeta profesional del país.
En el marco de la ceremonia, el hijo del Dr. Arias leyó un sentido discurso escrito por su padre.

2. Bibliotecóloga y bibliotecólogo destacado

Para esta categoría se presentó un empate técnico, por lo tanto los jurados decidieron otorgar el reconocimiento a dos bibliotecólogos que por sus méritos académicos y de investigación. 

Martha Helena Arango de Villegas

Martha Helena Arango
Es egresada de la Pontificia Universidad Javeriana, Profesional en Ciencia de la Información Bibliotecología y se ha desempeñado como docente, investigadora y asesora independiente. 
Los puntos más importantes de su curriculum vitae son:
  • Se desempeñó como Directora de la Carrera de Ciencia de Información - Bibliotecología en la Pontificia Universidad Javeriana en el período 2002 al 2005.
  • Docente en el Departamento de Ciencia de la Información de la PUJ para el período 1997 – 2002.
  • Consultora para el programa PNUD de las Naciones Unidas en la sistematización del archivo de leyes y levantamiento de información.
  • Ha realizado artículos y proyectos de investigación sobre gestión de la información, sistemas de conocimiento, desarrollo de estructuras para bibliotecas digitales, redes de información y evolución de sistemas bibliotecarios.
  • Actualmente se desempeña como Coordinadora del Centro de Documentación Palmero en la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite FEDEPALMA.
Teniendo en cuenta lo anterior, y en  reconocimiento a su  brillante trayectoria profesional y su trabajo realizado en pro de la bibliotecología colombiana mediante la participación gremial, la labor investigativa y la gestión de la información, el Colegio Colombiano de Bibliotecología (Ascolbi) otorgó el premio de bibliotecóloga destacada a Martha Helena Arango de Villegas.

José Daniel Moncada Patiño

Daniel Moncada
El segundo profesional destacado es José Daniel Moncada Patiño a quien el Colegio Colombiano de Bibliotecología (Ascolbi) otorgó el Premio Nacional Rubén Pérez Ortiz en la categoría Profesional destacado por el reconocimiento a sus aportes en la construcción de políticas públicas para bibliotecas, en el patrimonio bibliográfico del país, en su constancia con el trabajo investigativo y compromiso como docente universitario.
Se destacan algunos aspectos de su curriculum vitae:
  • En el año 2006 obtiene su título de bibliotecólogo otorgado por la Universidad de Antioquia. En la actualidad es aspirante a Maestría en Historia de la misma universidad.
  • Durante sus estudios de pregrado realiza una pasantía en Licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública en la Universidad de Colima, México. 
  • Se ha desempeñado como docente desde que era estudiante de pregrado iniciando por la modalidad de auxiliar de cátedra, pasando por docente ocasional, docente de cátedra y profesor una vez ha obtenido su título de bibliotecólogo.
  • Participa en diferentes grupos, redes y comités desde la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia y la Biblioteca Nacional de Colombia.
  • Hace parte de diferentes proyectos de investigación, ha sido asesor y tutor de diferentes trabajos de grado, es evaluador de proyectos de investigación y en algunas ocasiones par académico, también ha realizado arbitraje de artículos científicos.
  • Cuenta con varias publicaciones del tipo libros, literatura gris, artículos en revistas nacionales e internacionales, artículos reeditados, capítulos de libros, reseñas realizadas, obras propias reseñadas.
  • Ha estado como ponente y participante en diferentes eventos académicos a nivel nacional e internacional, ha dictado diversos cursos y talleres.
  • Recibió reconocimiento en el Programa Estímulo al Talento Estudiantil de la Escuela Interamericana de Bibliotecología – Universidad de Antioquia en el año 2004 y fue ganador de la Beca de Investigación en Literatura Ciudad de Bogotá 2014 otorgado por el Instituto Distrital de las Artes (IDARTES).
  • En el último año ha contribuido al desarrollo del patrimonio bibliográfico en Colombia: Junto con Myriam Mejía y Myriam Marín, realizó y aplicó  la metodología para la formulación y la consulta pública de la “Política para la gestión del patrimonio bibliográfico y documental” que tuvo como resultado la consolidación de la primera política pública en este tema que se encuentra en proceso de ser sancionada y puesta a disposición del público. De este proceso queda la publicación del artículo “La política para la gestión del patrimonio bibliográfico y documental de Colombia: proceso de formulación y discusión pública” (2015, Revista Códice). 
  • En el marco de esta gestión desarrolló la investigación “Diagnóstico del estado del patrimonio bibliográfico y documental en bibliotecas departamentales y algunas municipales de Colombia: un aporte al diseño de la Red Colombiana de Patrimonio Bibliográfico y Documental 2015”, escrita conjuntamente con Myriam Mejía, Myriam Marín y Jonathan Gordillo

3. Institución destacada

Grupo G8 Bibliotecas de Instituciones de Educación Superior de Medellín

Grupo G8 Bibliotecas
El 19 de noviembre de 2015 se recibió en la oficina de Ascolbi la propuesta de la Asociación de Egresados de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia ASEIBI en donde se postuló al Premio Rubén Pérez Ortiz en categoría Institución Destacada al Grupo G8 Bibliotecas. El Grupo G8 está conformado por las universidades:  Universidad Pontificia Bolivariana, Universidad EAFIT, Universidad –CES, Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín, Universidad de Medellín, Universidad de Antioquia, Corporación Universitaria Lasallista y la Escuela de Ingeniería de Antioquia. En esta postulación se resaltan la trayectoria y el trabajo colaborativo del grupo en sus 10 años de existencia, durante los cuales se han favorecido, no solo las ocho instituciones que lo conforman a través del trabajo interinstitucional sino también los estudiantes, investigadores y docentes universitarios de Medellín, el Área Metropolitana y la comunidad en general, posibilitando el acceso a una mayor cantidad de información académica, técnica y científica y apoyando los procesos de aprendizaje, gestión de la información, el conocimiento, la investigación y la innovación en la ciudad de Medellín.
Se destacan algunos aspectos de la trayectoria del Grupo G8:
  • Como parte del trabajo en equipo han compartido y replicado buenas prácticas de gestión teniendo como tema principal la definición de lineamientos y políticas para mejorar la prestación de nuevos servicios y para compartir y documentar mejores prácticas de las bibliotecas universitarias.
  • Han establecido el préstamo de materiales en las ocho bibliotecas del grupo para toda la comunidad universitaria de cualquiera de las instituciones presentando solo el carné institucional, incluyendo el préstamo a domicilio.
  • Realización de eventos académicos y científicos que favorecen la actualización de profesionales de la información y de otros interesados.
  • Gestión con proveedores de información nacionales e internacionales para optimizar recursos, esto acompañado de una constante vigilancia del mercado, a través del comité de recursos electrónicos, con miras a tener una visión objetiva al momento de adquirir recursos.
  • Socialización de las mejores prácticas en cuanto a Repositorios institucionales repercutiendo directamente en la visibilidad de cada una de las instituciones.
Teniendo en cuanta lo anteriormente descrito, la Junta Directiva Nacional del Colegio Colombiano de Bibliotecología (Ascolbi) otorgó el Premio Nacional de Bibliotecología Rubén Pérez Ortiz a la institución destacada al Grupo G8 Bibliotecas de Instituciones de Educación Superior de Medellín.

4. Bibliotecario destacado

 Guillermo Carlos Vásquez Sepúlveda

Guillermo Vasquez
En reconocimiento a su labor bibliotecaria por más de 30 años, el Colegio Colombiano de Bibliotecología (Ascolbi) otorgó el Premio Nacional de Bibliotecología Rubén Pérez Ortiz en la categoría Bibliotecario destacado a Guillermo Carlos Vásquez Sepúlveda.
El 18 de noviembre de 2015 se recibió en la oficina de Ascolbi la propuesta del Bibliotecólogo Luis Emiro Álvarez donde postula al Premio Nacional de Bibliotecología Rubén Pérez Ortiz en categoría Bibliotecario destacado a Guillermo Carlos Vásquez Sepúlveda. En esta postulación se resaltó la trayectoria del filósofo sacerdote y bibliotecario por más de 30 años durante los cuales se ha formado de manera autodidacta en la organización y funcionamiento de las bibliotecas y en el desarrollo de  colecciones; por ello ha sido un estudioso del Sistema de Clasificación Dewey y un amante de los lenguajes documentales.
Se destacan algunos aspectos de su curriculum vitae:
  • El 21 de agosto de 1971 recibe su ordenación sacerdotal.
  • Durante sus estudios de pregrado presta el servicio de bibliotecario tanto en filosofado como en teologado recibiendo capacitación de personal de la Biblioteca Luis Ángel Arango.
  • Realizó su actividad pastoral en Cartagena entre los años 1972 y 1974 en donde organiza una pequeña biblioteca estudiantil por convenio entre la Parroquia y Colcultura, allí, niños y jóvenes del sector podían acceder a recursos que les permitieran realizar sus consultas académicas.
  • Desde el año 1973 hasta la actualidad, ha ejercido la docencia en áreas relacionadas con la teología, la filosofía, el español y literatura tanto en bachiller, pregrado y posgrado.
  • En 1978 recibe el título de posgrado “Licenciatus in ‘Re Biblica’” otorgado por la Universidad Gregoriana de Roma (Italia).
  • Entre 1979 y 2008 acompañó como organizador y director de la Biblioteca Provincial de los Misioneros Claretianos en Medellín, a la fecha es consultor oficioso de la actual directora de la biblioteca.
  • Ha sido conferencista invitado y director de retiros espirituales y de cursillos en numerosas instituciones católicas, así como también director de varias tesis de grado para optar por el título de Licenciatura en Teología.
  • Cuenta con numerosos apuntes sobre temas bíblicos, literarios e históricos fruto de su ejercicio docente. Tiene para la imprenta un libro de poemas titulado “El espacio y la memoria” y ha adelantados dos libros en prosa.

5. Artículo de investigación

Alejandro Uribe Tirado y Mónica Pinto

Alejandro Uribe
Como reconocimiento a la importante labor que cumplen para el gremio los investigadores de Ciencia de la Información y Bibliotecología, el Colegio Colombiano de Bibliotecología (Ascolbi) crea a partir de esta versión el premio a Mejor artículo de investigación, el cual, en esta oportunidad, se entrega al artículo titulado “75 lecciones aprendidas en programas de alfabetización informacional en universidades iberoamericanas”, con autoría de Alejandro Uribe Tirado y Mónica Pinto, publicado en la Revista Española de Documentación Científica en el segundo semestre del año 2014. Este artículo ofrece una sistematización y organización de las lecciones aprendidas desde los programas más representativos de Alfabetización Informacional –ALFIN– en universidades iberoamericanas. Tras la aplicación de un modelo de captura de lecciones aprendidas basado en la triangulación de diferentes fuentes de información y métodos de investigación (análisis de la literatura, sitios web, entrevistas, encuestas, etc.), el artículo ofrece como resultado las 75 lecciones aprendidas identificadas y categorizadas según cuatro grandes componentes, para que a modo de guía, puedan ser utilizadas por las universidades iberoamericanas iniciadas y/o principiantes en el diseño de sus programas de formación en Alfabetización Informacional.
Alejandro Uribe Tirado es comunicador social de la Universidad de Antioquia y con estudios de posgrado en Ciencia de la Información y Bibliotecología. Hace algunos años es docente de la Escuela Interamericana de Bibliotecología. Cuenta con amplia experiencia en investigación y es considerado un referente nacional en el tema de alfabetización informacional.
María Pinto es catedrática de Documentación de la Facultad de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de Granada (UGR). Es experta en procesamiento de la información científica y en evaluación y calidad de servicios de información. Cuenta con una especialización en análisis de contenido de documentos multimedia y digitales.

6. Beca estudiantil Ascolbi e Infoestratégica

Beca estudiantil
En el marco de la ceremonia del Premio Rubén Pérez Ortiz, Infoestratégica y Ascolbi otorgó una beca para un estudiante de Ciencia de la Información y Bibliotecología, la cual consiste en un viaje para conocer los sistemas bibliotecarios o agremiaciones profesionales de un país de América Latina. En esta oportunidad, el modelo de selección para escoger al ganador o ganadora de la beca se realizó a través de una convocatoria pública, en la cual se pidió a los participantes la elaboración de un ensayo sobre la importancia de las agremiaciones profesionales de bibliotecología.
Luego de haber evaluado las propuestas y el perfil de los participantes, la Junta Directiva Nacional del Colegio Colombiano de Bibliotecología (Ascolbi) eligió como ganadora de la Beca estudiantil a Mónica Páez Sierra, estudiante de Sistemas de Información y Documentación de la Universidad de La Salle. El ensayo ganador se titula “Las asociaciones profesionales de bibliotecólogos: retos y oportunidades”.
Mónica recibirá como premio un viaje a Chile para conocer las redes bibliotecarias y agremiaciones profesionales existentes en dicho país.

 

Criterios de selección de ganadores: 

Los criterios establecido para la selección de los ganadores se pueden consultar en los siguientes documentos:
  • Acuerdo 001 del 2015: 
  • Acuerdo 00X del 2015: 
Consulte las fotografías de la ceremonia.
Felicitamos a los y las ganadoras por contribuir en el fortalecimiento del ejercicio profesional de la Ciencia de la Información y Bibliotecología en Colombia.

1 comentario:

Flor Alba Moreno Torres dijo...

Felicitaciones para ASCOLBI por el artículo, refleja y da cuenta de una historia, una mirada un proceso de contrucción de país desde las bibliotecas.